El ahorro de energía. Un beneficio para nuestros bolsillos y el planeta!


Ahorrar energía eléctrica significa ahorrar dinero en el pago de este servicio tan indispensable en nuestro día a día. El ahorro eléctrico contribuye también en la disminución de gases que provocan el efecto invernadero a la atmósfera. Estos gases causan daños severos en el planeta y como resultado los cambios climáticos que, a su vez, generan más consecuencias para la vida humana.

 

Ahorrar energía en casa

Estas pautas os ayudarán a conseguir un ahorro de energía al hogar:
El ahorro en los aparatos electrónicos:

No es necesario tenerlos todos conectados, hay aparatos que aunque no estén encendidos continúan consumiendo electricidad, sobre todo en los que se utiliza el mando a distancia cómo es el televisor, videojuegos y DVD entre otros.

El ahorro en la iluminación:

Utilizar colores claros para los techos y las paredes, así aprovecharemos más la luz natural.
Aprovechar la luz del día.
No dejar luces encendidas en habitaciones vacías, al salir apagarlas.
No instalar lámparas de bajo consumo en habitaciones donde la luz se encienda y se apague con frecuencia; su vida útil se verá reducida, además, este tipo de lámparas consumen más en su arrancada. Por el contrario, utilizar lámparas tipos eco-halógenas o led.
Mantener limpias lámparas y reflectores.

El ahorro en el aire acondicionado o la calefacción:

Antes de comprar un aparato de aire acondicionado o calefacción se tiene que tener en cuenta la opinión de un técnico.
La parte más oscuridad de casa es el mejor lugar para instalarlo porque en otro lugar puede calentarse. Ayudará que las ventanas y puertas estén cerradas.
Cada variación en de un grado en la temperatura aumenta hasta un 8% de consumo de la energía, por lo cual es importante tener un termostato con lectura numérica.

El ahorro a la cocina:

Las ollas a presión consumen menos energía.
Se tiene que aprovechar al máximo la capacidad el horno, es decir calentar el número más grande de comidas de una sola vez.
Los alimentos se tienen que descongelar fuera del refrigerador.
Aprovechar el vapor que se obtiene al hervir los alimentos ayuda al hecho que se cocinen más rápido y así se consuma menos energía, por eso es mejor taparlos mientras están al fuego.
En caso de no tener un frigorífico no-frost, descongelarlo antes de que se acumule demasiada cantidad de escarcha.
Revisar que el refrigerador siempre esté en la temperatura correcta, muy cerrado y su motor funcionando en óptimas condiciones.

El ahorro al lavar:

Se recomienda usar la cantidad de agua destinada según el porcentaje de ropa que se va a lavar.
Ponerse como meta un tiempo de lavado, el ideal es de 1 a 2 horas como máximo.
Limpiar el filtro de la lavadora y que trabaje en plena carga.
Enjugar la ropa extendiéndola. La secadora consume mucha más energía, es recomendable que sólo se use para casos de emergencia.

El ahorro en el uso del agua:

Ahorrar agua es ahorrar energía.
Se pueden instalar reguladores de temperatura sobre todo en el momento de bañarse, se puede ahorrar hasta un 5 % de energía.
Con calentadores solares de agua se puede ahorrar hasta un 60% de gas, los resultados tienen hasta un rango de 3 años para verse en el ahorro total. Es una excelente opción para ahorrar energía en el hogar.

Ahorrar energía al trabajo

La energía garantiza el bienestar para vivir, económico, el desarrollo de nuevas tecnologías para la humanidad. En el puesto de trabajo se puede contribuir al ahorro de energía.
El ahorro a los equipos informáticos:

El monitor consume mucha energía, para reducirla podemos ponerlo en estado de ahorro de energía cuando no se utilice.
El único salva pantallas que ahorra energía es aquel que deja la pantalla en negro, proporcionando un ahorro de 7,5 kWh a diferencia de uno salva pantallas de animación.
Es preferible apagar el ordenador si no se tiene que usar.
Adquirir equipos con un sistema de ahorro de energía (bajo consumo en reposo) y configurarlos correctamente proporcionan ahorros de hasta 15%.
En impresoras de red, asegurarse que se queden apagones al final del día, y los fines de semana.
Apagar las impresoras locales, si no se utilizan.
En las impresoras láser se puede ahorrar energía si se dejan acumular varias impresiones y se realizan todas en bloque al final.
Recicláis el papel utilizado.
En el caso de las fotocopiadoras es preferible acumular los documentos, así se evita que el equipo se caliente y se enfríe continuamente.
Es mejor utilizar el correo electrónico y la intranet para comunicarse y para recibir información, se ahorrará mucho papel.
Imprimir y fotocopiar a doble cara, contribuye al ahorro de energía y de presupuesto.
Reciclar los cartuchos de tóner de las fotocopiadoras y de las impresoras.
Separar residuos de papel del resto de la basura. Comprar papel que se pueda reciclar, ayudará a no contaminar, ahorrar energía y con el ahorro de presupuesto.

El ahorro en cargadores y transformadores:

Desconectar los cargadores de los equipos siempre que no estén cargando.
Promover el uso de cargadores solares.

Ahorrar energía mientras viajamos

Utilizáis el transporte público o andáis.
Compartís vehículo con algún compañero de trabajo.
No abusáis del climatizador.
Mantener en buenas condiciones el vehículo, revisar la presión, bujías, aceite, etc.